Arquitectura del Futuro.
Actualmente, el mundo se enfrenta a una creciente sobrepoblación y grandes crisis ambientales, la arquitectura del futuro se presenta como algo clave en la búsqueda de soluciones sostenibles, eficientes y adaptadas a los problemas actuales. Hay muchas propuestas y avances tecnológicos que pretenden transformar y mejorar la forma en que vivimos en los espacios urbanos.
En este caso, distintos grupos pudieron analizar y exponer en clase sus estudios sobre la arquitectura del futuro, así que a continuación se podrán ver los apuntes y anotaciones que tomé durante su exposición y que considero que es importante recalcar.


GRUPO 1: Arquitectura minimalista y sostenible.
El minimalismo será un enfoque importante en la arquitectura del futuro. La creación de espacios más simples y funcionales permitirá disminuir costos, tiempo de construcción y el impacto ambiental que produce todo ello. Un ejemplo de esta tendencia son los hoteles cápsula en ciudades muy pobladas como Japón, hechos para optimizar el uso del espacio.

El uso de tecnologías avanzadas, como la impresión 3D, cambiará el sector de la construcción, permitiendo que el proceso avance de manera más rápida y segura, especialmente en situaciones de emergencia o en entornos de alto riesgo. Además, se espera que los edificios del futuro integren microalgas y estén cubiertos de plantas, gracias a los avances en biotecnología.

En cuanto a materiales, se priorizará el uso de los más sostenibles, como el hormigón autorreparable, construcciones en madera y ladrillos hechos a partir de otros materiales reciclados.
GRUPO 2: Ciudades futuristas y tecnológicas.
El crecimiento de las ciudades impulsará la creación de entornos urbanos más altos y densos, con rascacielos y estructuras prefabricadas que faciliten una construcción rápida y económica. Un ejemplo de ello es : «THE LINE» en Arabia Saudita, que refleja este tipo de arquitectura futurista, con diseños verticales y una planificación eficiente del espacio.
La automatización y la inteligencia artificial tendrán un rol fundamental, desde el diseño hasta la construcción de los edificios, permitiendo una mayor rapidez en la ejecución y un menor impacto ambiental. Aunque, la incorporación de estas tecnologías plantea varios desafíos, como el riesgo de plagio en los diseños y la pérdida de empleos tradicionales en el sector de la construcción.
Además, el diseño urbano deberá adaptarse a condiciones geográficas y climáticas específicas, como sucede en Japón con sus muros anti tsunamis. La arquitectura también tendrá en cuenta la necesidad de una mayor movilidad y accesibilidad, con infraestructuras adaptadas a un entorno que cambia cada vez más.


GRUPO 3: El cambio climático y la falta de espacio.
El cambio climático será un aspecto clave en el diseño de edificios, se promoverá el uso de materiales renovables y la incorporación de energías limpias. La necesidad de reducir el consumo de energía llevará al desarrollo de edificios autosuficientes, capaces de producir su propia energía mediante paneles solares y sistemas de almacenamiento eficientes. Algo que hoy en día ya se ve en algunas construcciones.
En las grandes ciudades, la falta de espacio impulsará la construcción de edificios subterráneos y viviendas multifuncionales que puedan adaptarse al teletrabajo, esto a su vez también plantea problemas relacionados con la salud física y mental de los habitantes.
Finalmente, el acceso a la vivienda será un asunto esencial. La creciente demanda y el aumento de la población dificultarán la asequibilidad de los hogares, (actualmente también es un problema debido a la subida de alquileres o la dificultad para adquirir una vivienda) lo que requerirá soluciones creativas y económicas para garantizar el derecho a una vivienda digna.

Conclusión.
La arquitectura del futuro estará definida por la sostenibilidad, la tecnología y la adaptación a un entorno que cambia cada vez más. Desde edificaciones modulares y prefabricadas hasta el uso de materiales innovadores y técnicas avanzadas como la impresión 3D, el diseño de las ciudades deberá centrarse en ofrecer soluciones eficientes, sostenibles y económicas para los problemas actuales y futuros.
El futuro arquitecto no solo necesitará habilidades técnicas, sino también una gran conciencia ambiental y social. Deberá ser capaz de combinar la tecnología, la inteligencia artificial y la biotecnología en sus proyectos, creando espacios que no solo cuiden el entorno, sino que también mejoren la calidad de vida de sus habitantes.